
El mercado de la vivienda arranca el año en una fase de desaceleración contenida. Las compraventas se mantienen en niveles elevados, aunque por debajo de los registrados en 2025, un ejercicio marcado por la efervescencia del sector.
Según los datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), en abril se contabilizaron 53.241 operaciones, unas 8.000 menos que en marzo (un 1,8% menos) y cerca de un millar por debajo de las del mismo mes del año pasado. Es el cuarto descenso consecutivo en lo que va de ejercicio, de modo que el primer cuatrimestre se cierra con algo más de 230.000 transacciones. En términos acumulados, la actividad retrocede un 2,4% respecto al mismo periodo de 2025, lo que en cifras absolutas equivale a unas 6.000 compraventas menos. Un ajuste moderado tras el fuerte tirón que dio el mercado el pasado año.
Abril marca el cierre del primer cuatrimestre ofreciendo una fotografía amplia del mercado. Y es que analizar en su conjunto este primer capítulo del año permite sortear el efecto calendario de la Semana Santa (que puede caer en el tercer o en el cuarto mes del año) y evaluar con mayor precisión la evolución de las compraventas.
Pese a que este año la pausa de la Semana Santa afectó sobre todo a abril (Viernes Santo fue el día 3), el dato mensual es elevado en términos históricos: solo queda por debajo de los registrados en 2007 y 2008 —dos ejercicios marcados por la burbuja de principios de siglo— y del año pasado. Las más de 53.000 operaciones que se completaron constituyen así el cuarto mejor abril de toda la serie histórica del INE, elaborada a partir de los Registros de la Propiedad y que arranca en 2007.
FUENTE: EL PAIS